✖ Crítica de Máquinas mortales: un fracaso argumental

A menudo me gusta decir aquello de que «no se debe juzgar a un libro por su película». Y, sinceramente, espero que ese sea el caso. Porque en esta crítica de Máquinas mortales, la supuesta película de Peter Jackson, te digo que, sin ser aburrida, pierde toda su gracia tras la premisa.

Crítica de Máquinas mortales, mucho humo en el marketing

Digo «supuesta» porque la campaña publicitaria que precedió al estreno de Máquinas mortales, con ese espectacular trailer donde sonaba el There always be an England, nos dijo que Peter Jackson estaba al mando. Yo, y muchos, pensamos que se refería a la dirección, esa que nos trajo El señor de los anillos. Pero no, está ahí como productor (y reclamo publicitario). Nada más.

Cierto es que contamos con la presencia de Hugo Weaving entre el reparto de Máquinas mortales, y se nota la calidad del actor. Pero su presencia se ve desperdiciada en un villano de segunda con ansias de destrucción, una fachada de buen hombre que no engaña a nadie y unos diálogos que no le hacen justicia.

Máquinas mortales, esa película de ciudades caníbales

Sí, esta crítica de Máquinas mortales incluirá unos pocos spoilers al final. Pero aún no. Puedes seguir leyendo sin que te haga daño.

Crítica de Máquinas mortales_opt

La premisa de la película de Máquinas mortales es que hay algunas ciudades motorizadas que se desplazan por una Tierra irreconocible tras sufrir una guerra apocalíptica y furiosos movimientos sísmicos.

En este escenario post-apocalíptico las ciudades más grandes cazan y devoran a las pequeñas. Y lo hacen porque hay una escasez de recursos y no llega para todos. De modo que todo se resume a una cadena alimenticia bastante siniestra. Bien, ahora vamos con la crítica de Máquinas mortales. ¿Hay algo bueno en esta película?

A tope de Steampunk en Máquinas mortales

Este es uno de los aspectos positivos de la película. Máquinas mortales pertenece a un género de novelas steampunk donde la tecnología tiene cierto toque de retrofuturismo, donde todo tiene un aspecto arcaico y, sin embargo, ofrece posibilidades que actualmente no existen.

Y eso lo refleja muy bien esta película. Punto positivo. No solo por la espectacular visual de esas ciudades móviles sino por la tecnología que hay dentro de ellas. Los motores de las ciudades de Máquinas mortales se alimentan de sus presas y todo en sus entrañas tienen un toque gris carbón que recuerda a la Revolución Industrial.

Uno de los personajes es un arqueólogo que desentierra antigua tecnología y se siente admirado por las tostadoras (una reliquia del pasado) pero su ciudad cuenta con aeronaves que desafían la aerodinámica. Así son las contradicciones del Steampunk. Y esto a mí me encanta.

Demasiados personajes en Máquinas mortales

El único personaje del reparto de Máquinas mortales que sabe lo que hace_opt

Lo que me impulsó a hacer esta crítica de Máquinas mortales fue el torpe intento de generar giros en la trama. Fracasa miserablemente en este aspecto. Pues recurre constantemente al Deus ex Machina en un vano intento de sorprender al espectador.

La historia nos presenta varios personajes que dan la impresión de tener relevancia en la trama… solo para olvidarse de ellos y darles diez o veinte segundos de cámara aquí y allá durante el resto de la película. Sin que aporten nada ni puedas recordar sus nombres.

No fue hasta bien llegado al tercio de la película cuando puedes situar definitivamente a los tres personajes principales (ella, él y el malo). Un tiempo valioso que podría haber sido aprovechado en lo que parece un mundo muy interesante.

¿Dónde está ese terror prometido en el trailer de Máquinas mortales?

Crítica de Máquinas mortales

¿Acaso soy el único? ¿No pensaste, al ver el trailer de Máquinas mortales, que iba a ser una película con un toque de terror? Después de todo, tenemos ciudades sobre ruedas engullendo a otras ciudades. ¿Por qué no tenemos una siniestra sociedad esclavista en lugar de esta «condescendencia británica hacia los capturados»? Que sí, que tiene cierta base histórica, pero no es creíble.

Vista cómo es la lucha por la supervivencia, especialmente con las pequeñas ciudades depredadoras, casi es mejor ser engullido por Londres. Puede que te registren en busca de armas, pero tras arponear y destruir tu ciudad parece que te aceptan sin más.

Ni siquiera se aprecian rasgos de racismo (no es que eso sea algo negativo, ya que estamos) lo cual no encaja con ese espíritu de supervivencia y «darwinismo municipal» (así lo llaman). Y por eso cae en mi crítica de Máquinas mortales). Es inconsistente. Al personaje de Hugo Weaving lo tildan de «extranjero» como un peyorativo, ¡y aún así es el segundo hombre más poderoso de Londres!

Hemos devorado vuestra pequeña ciudad con las fauces de Londres, pero no os preocupéis que tendréis comida, casa y empleo. Clic para tuitear

Ni rastro de terror en toda la película salvo algún fotograma algo más siniestro. Solo una historia de malos y buenos con pocas motivaciones salvo rellenar minutos del film. En mi opinión, todo un desperdicio de una premisa muy interesante. Bravo por el marketing, pues me llevó al cine. Mal por la película de Máquinas mortales y su ejecución.

Spoiler: La distracción (y desperdicio) de la Brigada Lázaro

Deja de leer si no has visto la película porque voy a hablar de un punto de la trama muy interesante pero mal aprovechado. La brigada Lázaro. O, al menos, lo que queda de ella.

Vamos allá con mis opiniones sobre este punto.

Era, sin duda, lo más interesante de la película. La premisa de las ciudades rodantes me llevó al cine, pero el último superviviente de la brigada Lázaro tenía algo especial.

El cómo fue presentado, y el cómo se hablaba de ellos con respeto y temor (una brillante elección de los diálogos) le otorgaron ese misticismo que tanto me gusta encontrar en las novelas de ciencia ficción cuando se habla de tecnología antigua.

La aparición de Shrike (el único nombre que recuerdo de la película de Máquinas mortales) renovó mi interés a media película. Era una reliquia del pasado, de una sociedad tan avanzada que lo podía prácticamente todo y escogió la destrucción. Parecía muy prometedor.

Pero no. Su historia personal con la protagonista, aunque apasionante y llena de interesantes reflexiones, no encajaba en absoluto en lo que me estaban contando. Así que lo veo como un elemento muy desperdiciado. Y ello se suma a mi negativa crítica sobre Máquinas mortales. Shrike, lo que pudo ser y no fue.

¿Recomiendo ver Máquinas mortales?

Pues no, la verdad. Tampoco pierdes nada por dedicarle un par de horas (salvo esas dos horas) pero no es una película que volvería a ver. Poco de ella me ha llamado la atención (en el buen sentido) y la dejo como pasable.

Lo dicho, no hay que juzgar un libro por su película, pero mi crítica de Máquinas mortales me ha desanimado de que la lea; a menos que encuentre buenas opiniones en Goodreads. Ese es el peligro de hacer una película, por mucho que recaude.

Los derechos de las imágenes y el trailer de Máquinas Mortales pertenecen a Universal Studios.

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